Cómo se trata la alergia respiratoria

 Los fundamentos del tratamiento de la alergia son la evitación del alérgeno causal, la educación del paciente, la medicación sintomática y el tratamiento etiológico: la inmunoterapia.

La evitación de alérgenos es difícil y de eficacia reducida, especialmente para los alérgenos presentes en el aire, como los pólenes, los ácaros o los mohos.

La medicación tiene como objetivo controlar los síntomas de la enfermedad alérgica, pero no tratan la causa real de la enfermedad.

El manejo terapéutico de la alergia consiste en:

Evitación de los alérgenos causales.
Tratamiento sintomático con fármacos
Inmunoterapia.

La medicación puede ser de mantenimiento, para realizar durante los periodos especificados según el alérgeno responsable, y de rescate, para permitir un alivio de los síntomas. Tanto en rinitis como en asma se siguen tratamientos con fármacos de manera escalonada, según la intensidad y frecuencia de los síntomas, siendo los medicamentos más empleados los corticoides y los antihistamínicos, que son fármacos seguros y eficaces cuando se emplean correctamente y en los que su utilización debe estar siempre supervisada por el médico especialista.

 

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